Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

XI. Condiciones socio-económicas

a. Sector educativo

Gran parte de los trabajadores tiene una escolaridad mínima; la mayoría de trabajadores de edades considerables  no supera la educación primaria. Actualmente los hijos de estos a  diferencia de sus padres cuentan con instituciones de educación más cercanas a su vivienda,   pero al terminar sus estudios de bachillerato, se ven interrumpidas  las aspiraciones de los que desean acceder a instituciones de educación superior por los costos de  matrícula, dado  que no tienen una fuente de ingresos estable y  sumado a ello los  bajos salarios que devengan  los padres o madres cabezas de hogar, son limitados para apoyar a los hijos al ingreso a la universidad.

 Las empresas de flores no han asumido una politica de incentivar la movilidad  o el ascenso de los trabajadores en las actividades y mucho menos en la escala salarial … Esto lleva a un desestimulo en los procesos de capacitacion.

b. Situación de la vivienda obrera

Los núcleos familiares se componen de entre cinco y ocho miembros, por lo que en general el hacinamiento se hace evidente en las pequeñas viviendas. La mayoría de los trabajadores vive en arriendo. Además, una parte de los trabajadores considerados como dueños de sus casas, viven en la casa familiar, de sus padres u otros parientes.

Otros pocos trabajadores que son dueños de sus casas han tenido que ahorrar por años para poder adquirir un lote y posteriormente endeudarse y hacer grandes sacrificios para empezar a construir.

Los inquilinatos son comunes en los barrios donde moran. Para muchos trabajadores, el hecho de compartir espacios de la vivienda con personas de otros núcleos familiares, genera múltiples conflictos. Los inquilinatos son lugares llenos de precariedad, que atentan contra los mínimos requisitos de una vivienda digna.

Además, los beneficios de los programas estatales de vivienda para sectores populares son cada vez menos asequibles para el trabajador, debido a la inestabilidad del contrato de trabajo y al hecho de que muchas empresas no cumplen con los pagos a las cajas de compensación, lo cual es requisito indispensable para acceder al subsidio. 

c. Canasta familiar

El salario no compensa el esfuerzo y los niveles de rendimiento exigidos, algunas remuneraciones extralegales han dejado de existir, todo se hace hoy por el salario mínimo, que se distribuye para el  pago de obligaciones como: arriendo, servicios públicos y para el cuidado de los hijos más pequeños, que representa casi el 80% de su ingreso respectivamente, el 20%  restante lo distribuyen para alimentación de ellos y sus familias.

Además, se da comúnmente la conformación de familias uniparentales, en las que la madre es la cabeza y quienes se ven  obligadas a salir al mundo laboral para  cumplir tanto las tareas domésticas y los deberes para con su familia.

Es de aclarar que en la familias floricultoras, cuando en el hogar no queda un adulto que responda por el cuidado de los niños estos quedan al cuidado de  vecinos, amigos, parientes con los que  no se comparte una vivienda, pero también hay casos, donde los trabajadores no cuentan con la posibilidad de dejar los hijos al cuidado de una persona que vele por su  integridad.
La escasa atención que se les puede prestar a las hijas e hijos da como resultado el incremento de embarazos de jóvenes a temprana edad, pues deciden optar por salir de sus casas por las problemáticas que allí se presentan. También se dan numerosos casos de jóvenes en la drogadicción o inmersos en la delincuencia juvenil. Los padres apenas pueden llevar el sustento al hogar pero no disponen de tiempo para orientar a los hijos.

Ver anexo con ejemplo de un caso real de canasta familiar de una familia de 5 personas (padres y tres hijos) en la que los dos padres trabajan en empresa de flores.

Debe aclararse que los consumos descritos en el anexo, no obstante su precariedad, son los de una familia que dentro de los asalariados de la floricultura goza de una condición casi excepcional como es que las dos cabezas de ella tengan ingresos regulares equivalentes al mínimo legal. Empero, lo más común es que sólo una tenga contrato de trabajo permanente, mientras la otra únicamente labora en las temporadas de cosecha; o que en la familia sólo haya una cabeza, ya sea la madre o el padre, lo cual es también bastante generalizado; en estos casos, por ejemplo, los arrendamientos de vivienda resultan proporcionalmente más altos y los demás elementos de la canasta familiar se reducen aún más.

De la canasta descrita en el anexo deben resaltarse varias cosas más:

  1. La malnutrición debida al abrumador déficit de proteínas, vitaminas y minerales en la alimentación y el lleno de requerimientos calóricos con base en un exceso de carbohidratos.
  2. Que los productos consumidos son casi siempre de baja calidad, que son los que se consiguen usualmente a más bajos precios.
  3. La ínfima satisfacción de las necesidades intelectuales y espirituales en general: diversión, arte, cine, espectáculos, paseos, libros; etc.
  4. El mínimo acceso a elementos esenciales de la vida moderna como computadores personales y con ellos servicio domiciliario de internet y en general a las tecnologías de la información.
  5. La casi nula posibilidad de que los hijos puedan acceder a educación superior. Por lo que la familia sólo sirve como reproductora de mano de obra no calificada.