Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

IX. Algunos abusos comunes

a. Horas Extras

Dado que los salarios son insuficientes, el obrero cuenta con el trabajo suplementario como una manera de completar sus ingresos; no obstante, en las temporadas como la de San Valentín y la del día de la madre la extensión del horario llega a ser extenuante. Hay casos documentados en los que una trabajadora llega a hacer en horas extras en una semana, incluyendo los dominicales, el equivalente a casi la jornada de una semana y media.

Es claro que semejante ritmo implica el casi total abandono de la familia durante prolongados periodos, situación agobiante que viven numerosos obreros de la floricultura. Con jornadas tan extenuantes estos apenas pueden cumplir con la obligación de llevar el pan al hogar, pero, a cambio se ven obligados a desatender toda relación con los hijos y los cónyuges.

Pero muchas veces las compañías ni siquiera compensan este tiempo extra en dinero sino que “compensan”, es decir, el obrero trabaja horas extras en las temporadas altas y en las bajas toman horas de descanso, con lo cual los patrones burlan la obligación de pagar los recargos que corresponden al trabajo suplementario. Además con esto se burla la incidencia del trabajo extra en las primas, cesantías y demás prestaciones.

b. Contratación

Si bien en los comienzos de la floricultura en Colombia numerosas empresas enganchaban directamente a sus operarios, desde hace más de una década hay una política de contratar a través de empresas temporales, contratistas y cooperativas de trabajo asociado (montadas por las propias compañías en muchos casos).

Si se tienen en cuenta las formas de contratación de algunos de los grupos más grandes se observa lo siguiente. Por ejemplo The Elite Flower SAS CI, en cuyos cultivos laboran unas cinco mil personas y en los picos pueden llegar a las ocho mil, al comienzo todos los operarios eran contratados directamente; ahora mediante contratación directa quedan apenas unos 800.

Jardines de los Andes, que incluye, además, las plantaciones Noria, El Calafate, Altamizal, Condado, Valmar, El Cartucho y Amancay, con un total de unos tres mil trabajadores, está siguiendo una política de manejo del recurso humano consistente en la sustitución masiva del personal directo por temporal y de cooperativas. 

En el grupo Ipanema-Güensuca, uno de los más prósperos, con alrededor de tres mil operarios, todo el personal tiene contrato indirecto, parte del cual lleva entre 5 y ocho años firmando este tipo de contratos, una completa aberración frente a las normas legales.

c. Afectación de la salud de los trabajadores

Estas afectaciones médicas contribuyen de manera importante al deterioro de su calidad de vida, mucho más cuando han sido adquiridas en el pleno ciclo vital.
Enfermedades profesionales:

  1. Síndrome Túnel del Carpo
  2. Problemas respiratorios y alergias por el contacto los plaguicidas
  3. Asma por el contacto con flores
  4. Discopatía lumbar
  5. Discopatía cervical
  6. Enfermedades por temperaturas altas
  7. Enfermedades por temperaturas bajas
  8. Lesiones traumáticas por roturas parciales del manguito rotador
  9. Restricción Movilidad en los Hombros
  10. Tendinitis al codo
  11. Dermatitis
  12. Patologías causadas por estrés en el trabajo

El papel de las empresas y de las instituciones de salud

  1. Muchas enfermedades que son de origen profesional son calificadas como enfermedades de origen común. 
  2. Se evita definir la enfermedad como profesional porque implica gastos al empresario y a las aseguradoras.
  3. Hay desinterés en las manifestaciones tempranas de las enfermedades.
  4. Se define la enfermedad como tal, cuando hay deterioro en la salud y es irreversible.
  5. El  enfoque para el sistema de Salud Ocupacional y los empresarios es centrar el interés en mantener la fuerza de trabajo para la producción.
  6. Los trabajadores no exigen, no asisten al médico, no piden permiso por temor

d. El caso Copa Flowers

Las múltiples violaciones a la ley laboral se constatan no sólo en los estudios de diferentes ONG o en las denuncias de trabajadores y periódicos sindicales, sino también en documentos de entidades del gobierno. El informe de una diligencia de inspección, vigilancia y control realizada por el Ministerio del Trabajo a la empresa Copa Flowers SAS, habla por sí solo y constituye una confirmación de buena parte de las denuncias que compendiamos en el presente trabajo. (Ver Anexo N° 8).

e. Carencia de derecho de asociación

La inestabilidad propia del sistema de enganche tiene repercusiones sobre cualquier otro derecho. El de asociación es prácticamente inexistente y los patrones adelantan una campaña afirmando que los sindicatos acaban las empresas, por lo que los obreros temen organizarse, pues ello les significaría el desempleo. Mediante la firma de pactos colectivos o el montaje de sindicatos patronalistas, dirigidos de manera directa por la gerencia, se obstaculiza la organización de los que sean independientes. Se acude a los despidos, a la discriminación salarial y a abochornar en público a quienes se atreven a asociarse.

Hoy se ha convertido en pan de cada día el incumplimiento por parte de algunas empresas del pago de los salarios, prestaciones e incluso de las cotizaciones de seguridad social, siendo que se hacen los descuentos de nómina correspondientes. Tampoco se entregan dotaciones de vestido de labor o se abona a las cajas de compensación familiar, por lo que los operarios pierden el respectivo subsidio. Las EPS suspenden a centenares de afiliados y les niegan el servicio de salud y éstos pierden años enteros de cotización a pensiones. El Ministerio de Trabajo no toma cartas en el asunto.

La justicia laboral es, en términos prácticos, inalcanzable por los costos de un abogado y la demora de los procesos. Otro factor que le dificulta reclamar sus salarios y prestaciones es que no dispone de tiempo, pues una vez se retira o es despedido de una empresa que no le paga, acosado por las necesidades tiene que enrolarse en otra firma en la que si pide permisos para atender audiencias, puede quedar cesante de nuevo.

Las moras han producido ya varios paros y protestas, principalmente en compañías que han entrado en procesos de liquidación o restructuración, como Flores de la Sabana, Benilda SA, Splendor Flowers, Agrícola Guacarí, Flores de las Indias y otras.

Así, pues, algunos de los trabajadores que han sido despojados de sus exiguos ingresos han recurrido, bajo la asesoría sindical y jurídica de Untraflores, a las dos únicas formas legales que les quedan para exigirlos. Primera, la renuncia imputable al patrón con base en lo preceptuado en el artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo, a causa del incumplimiento sistemático por parte del empleador y sin razones válidas de las mínimas obligaciones laborales.

Y, la segunda, la huelga imputable al empleador en la que los trabajadores actúan conforme a lo preceptuado en el literal e) del artículo 379 del Código Sustantivo del Trabajo, en el que contempla la legalidad de la huelga en caso de que el empleador incumpla con sus obligaciones. Esta clase de huelga fue avalada por la Corte Constitucional, máximo órgano jurisdiccional colombiano, que en  la sentencia C1369 de 2000 señaló que: “la huelga suspende los contratos de trabajo por el tiempo que dure y, en consecuencia, el empleador no tiene la obligación de pagar salarios y demás derechos laborales durante este lapso. Pero habrá lugar al pago de salarios y prestaciones cuando ésta sea imputable al empleador, por desconocer derechos laborales legales o convencionales, jurídicamente exigibles. Y que en todo caso, le sea o no imputable la huelga deberá el empleador garantizar el derecho irrenunciable a la seguridad social de los trabajadores que participaron en el cese de actividades mediante el pago de los correspondientes aportes para salud y pensiones.’ (Subrayadas fuera del texto).

Y la sentencia C201 de 2002, confirma que: “La Corte considera que la huelga puede ejercerse por los trabajadores afectados por el incumplimiento de obligaciones distintas a las meramente económicas tales como, por ejemplo, el pago de los aportes al sistema de seguridad social o, en general, cualquier deuda insoluta por parte del empleador distinta al salario o a los factores salariales, a que puedan tener derecho los trabajadores por disposición legal, contractual o reglamentaria. (Subrayadas fuera del texto) (De demanda contra Agrícola Guacarí).