Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

II. Los comienzos

El cultivo de flores para la exportación se inició en la década de los sesentas, cuando el gobierno colombiano empezaba a abandonar el modelo conocido como de sustitución de importaciones y a privilegiar el de la construcción y los renglones exportadores, mediante beneficios fiscales, crédito subsidiado y devaluación del peso, entre otras medidas. 

Además, la floricultura en la región Andina se desarrolló como parte de un proceso amplio de relocalización de las industrias de mano de obra intensiva hacia países con mano de obra barata. Ahora, según Ernesto Vélez Koppel (q.e.p.d.), ex presidente de Asocolflores, “tenemos entre 60 y 70 tipos distintos de especies o tipos de flor, cada una con numerosas variedades de diversos colores y formas, algunas de estas especies con cientos de variedades, que fueron seleccionándose y adaptándose a las condiciones favorables de la Sabana de Bogotá.”

Esta agroindustria pasó de exportar unos 10 millones de dólares a 1.252 millones de dólares, en 2011; llegó a cubrir cerca de 7.500 ha; constituye el segundo renglón de exportación agraria, sólo superado por el café; es el primero de exportaciones agrícolas no tradicionales; la actividad agropecuaria que mayor cantidad de mano de obra demanda por unidad de área: 15 trabajadores por hectárea; y representa el 25% de las plazas laborales femeninas en zonas rurales. Cerca de 200,000 personas se ocupan en sus labores, ya sea de manera directa o indirecta.

Desde la constitución del gremio el sector floricultor cuenta con un papel influyente en las políticas nacionales y mantiene beneficios como los incentivos de producción, subsidio cambiario a los exportadores, respaldo del gobierno nacional en las campañas de opinión a favor del consumo. Desde 2005, las flores colombianas gozan de los beneficios del programa de liberación arancelaria de la Unión Europea. En los Estados Unidos las flores colombianas se beneficiaron del ATPDEA (Andean Trade Promotion and Drug Eradication).

El sector de la floricultura está vinculado estrechamente a los productores de plásticos y de madera, proveedores de esquejes y semillas, a proveedores de pesticidas y abonos, de químicos y de infraestructura fría para almacenarla. Para el empaque intervienen proveedores de materiales como cartón, plástico. En distribución el transporte aéreo es fundamental. Al final de la cadena están las comercializadoras encargadas de concentrar el producto, principalmente en Miami.