Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

¿Quiénes son los que quiebran las empresas?

Durante muchos años había resonado la quejumbre de los floricultores por el precio del dólar, las heladas, las lluvias, el verano. En respuesta, invariablemente, recibían miles de millones de pesos en subsidios, exoneraciones de impuestos, impulso a la comercialización de sus productos. En cambio, el gobierno, generoso hasta el derroche con ellos, nunca ha atendido ni la menor queja sobre la esclavitud que impera en los cultivos, ni sobre la persecución inclemente a quienes han osado conformar un sindicato independiente ¡Van a acabar con la empresa! le espetan a quien pide el pago puntual del sueldo y las prestaciones.

Pero en los últimos días en La W Radio, El Espectador, Portafolio, y otros grandes medios, se ha desvelado que la otra cara de estos pretenciosos ricachos, es la de una verdadera mafia de cuello blanco, que se alza hasta con un hueco: estafan a los asalariados, a las entidades de seguridad social, a los proveedores, y, para colmo, antes que utilizar los copiosos fondos oficiales —como los casi 250 mil millones de pesos que les entregó el Banco Agrario entre 2008 y 2009— para mantener los empleos, los sacan del país, especulan en inmuebles, compran nuevos plantíos en otras naciones, o simplemente los derrochan en darse la gran vida.

Los Nannetti, los favoritos del gobierno

Hasta hace poco poseían un mediano cultivo, Flores Colombianas, que apenas vendía 6 millones de dólares al año, sin embargo, compraron las fincas de la multinacional Dole y otras, que sumadas venden cerca de 200 millones de dólares anualmente, es decir, unos 360 mil millones de pesos. Un ascenso así de rápido, sólo comparable al de los mafiosos, fue posible porque el gobierno de Uribe a través del compinche de esa familia, Andrés Felipe Arias, les hizo un regalo disfrazado de “préstamo” por 89.000 mil millones de pesos, el 40% de los recursos de un programa de apoyo a los floricultores, mientras muchas pequeñas y medianas firmas ni siquiera alcanzaron a llenar el formulario de solicitud de crédito. Si es cierto que la compra de las floras de Dole les costó 80 millones de dólares, quiere decir que el gobierno les puso en bandeja la mitad de la plata. ¡Así la vida es un silbo!

Señores Nannetti, ustedes son expertos en triquiñuelas: no pagan los parafiscales pero alardean de las guarderías que en algunas de sus fincas mantiene Bienestar Familiar; y a pesar de que por la misma razón sus trabajadores se quedan sin subsidio familiar y sin poder aspirar al subsidio de vivienda, ustedes hacen ostentación con los pocos planes habitacionales que se construyen con respaldo de los municipios, las cajas de Compensación, pero, principalmente con el sacrificio de los obreros.

Señores Nannetti: ustedes se han apropiado los dineros de salud y pensiones que aportan los operarios; se atrasan en el sueldo, deben la prima de junio, deben dotaciones, no pagan el subsidio. ¿Dónde tienen los 90.000 millones de pesos que les dio el gobierno que disque para defender el empleo y “empoderar” a los trabajadores? ¿Los enviaron para Miami, para Nueva York? ¿Cuánto más aparte de los 31 millones ya sabidos le dieron al ex ministro Arias para la campaña?

Señores Nannetti, ustedes han acusado de ser “fuerzas oscuras” a sus empleados, como los de Guacarí, que hicieron legalmente un sindicato para reclamar sus derechos, y a Untraflores por apoyarlos. ¿Lo realmente oscuro no es acaso estafar al Estado, o sea a todos los colombianos, a sus trabajadores y a sus proveedores?

Familia Nannetti, ¿dónde está la plata de los fondos de empleados de las distintas fincas que ustedes han usado a su antojo?



Los Mejía, verdaderas sanguijuelas

A través de las empresas Colbras Mejía Machado y Camalena S.A., Pedro, Carlos y “Pedrinho” Mejía recibieron, a mediados de 2009, la enorme suma de 9.000 millones de pesos del Banco Agrario, argumentando que así podían sostener el empleo. El respaldo que otorgaron fueron acciones de Benilda, que ya no tenían ningún valor, porque ellos mismos la habían quebrado. Ese dinero con el que hubiera podido salvarse la plantación, fue a parar a una telaraña de firmas, Copa Flowers, Toca Carnations, Claveles de Toca, Latin Blooms, Vision Flowers, Colbras Mejía Machado y Camalena S.A., con las que seguramente estarán fraguando nuevas y mayores estafas. Mientras tanto mil obreros y sus familias languidecían sin sueldos y sin servicio de salud. Afortunadamente Untraflores logró con su decisión llevar a los trabajadores a la lucha para impedirles su última jugada que era cambar de manos los terrenos, con lo que nunca los obreros hubieran podido recuperar un solo peso.

Ahora, ustedes, señores Mejía, han puesto demandas laborales en el Juzgado Civil del Circuito de Funza, y ante la Supersociedades exigiendo que se les reconozca la calidad de empleados de Benilda y se les paguen por sueldos y prestaciones casi 5.000 millones de pesos, el 80% del avalúo de la finca. ¿Puede tener esto otro nombre distinto al de estafa?

Señores Mejía, fueron más de 1.500 millones de pesos los que ustedes le saquearon al Fondo de Empleados de Benilda. ¿Alguna vez los devolverán?



Falcon Farms, comprando con plata ajena

En las trece fincas que posee en Colombia, este grupo, que es propiedad de AIG, la más grande aseguradora del mundo, reina un clima indecible de opresión laboral: despidos injustificados de obreros enfermos, recarga laboral, irrespeto de las restricciones médicas, no pago de las horas extras; no obstante, a través del banco Agrario, el gobierno le giró 12.000 millones de pesos que utilizó en la compra de inmuebles en Estados Unidos y de fincas de flores en México y Ecuador, para luego declararse en quiebra y burlar a todos sus acreedores en Colombia.



El escándalo en los medios de comunicación

 

Créditos raros en BanAgrario. Norbey Quevedo, El Espectador

Luis Guillermo Vélez, Superintendente de Sociedades. Audio, W Radio

Augusto Solano, presidente de Asocolflores. Audio, W Radio

Francisco Estupiñán presidente del Banco Agrario. Audio, W Radio

Claudio Tobo, representante de proveedores de Falcon Farm. Audio, W Radio

Juan Camilo Restrepo, Ministro de Agricultura. Audio, W Radio

Jaime Restrepo, abogado y dueño de Falcon Farm. Audio, W Radio

David Guerrero exgerente del Banco Agrario. Audio, W Radio

Americaflor, empresa matriz del grupo Nanneti, fue aportante a la campaña de Andrés Felipe Arias, reveló investigación de la W Radio

Así tratan los Nannetti a sus trabajadores. Video de City TV

Estamos frente a un caso muy delicado, muy grande... Se le otorgaron al sector floricultor, por el Banco Agrario, créditos que ascienden a $250 mil millones... de esos créditos, $25 mil millones se declararon incapaces de atenderlos bancariamente las firmas correspondientes y algunas de ellas han entrado ya en el proceso ante la Superintendencia de Sociedades de aplicar a la ley de insolvencia... ¿Qué va a pasar con los otros? ¿Van a poder pagar o no? ¿Qué tan bien dados fueron esos créditos? ¿Las garantías son las adecuadas o no?... Hay indicios de que en algunas de estas empresas los créditos que obtuvieron no los aplicaron al propósito de mantener en vida y operando sus floriculturas aquí en Colombia, sino que habrían hecho inversiones inmobiliarias en el exterior.

Juan Camilo Restrepo, Ministro de Agricultura, W Radio, octubre 12 de 2010.

«Julio Sánchez: Usted es el gerente de un banco, al gerente de un banco no se le olvida a quién le entregó el 40% del presupuesto... ¿usted es conciente de que el 40% de los $220 mil millones se fue para una sóla familia?
David Guerrero: Yo soy conciente de que todos los créditos que otorgó el banco se hicieron cumpliendo las condiciones del programa, cumpliendo los requisitos establecidos
Julio Sánchez: Le pido que responda la pregunta...
David Guerrero: Yo tengo la información de que el grupo Nanneti accedió a créditos a través de 11 fincas y los créditos oscilan alrededor de $79 mil millones.»

David Guerrero, ex gerente del Banco Agrario, W Radio, octubre 13 de 2010.