Acoso laboral e irrespeto a los trabajadores, falta de elementos de protección personal, ocupación del sitio de alimentación como área para recibir y guardar flor, mal trato al personal, todas estas cosas suceden en Jardines Bacatá, que queda ubicada a la salida de Bogotá, a un kilómetro de Bogotá en la vía a Funza.
Para hacer de las suyas, la empresa se vale de un grupo de directivos, que de todo saben menos de decencia, buen trato y relaciones humanas para dirigir personal. La supervisora Azucena Lancheros maltrata verbal y sicológicamente a los trabajadores. La señora Mery Posada (la sargento), del grupo de administración, abusa de los operarios dándoles órdenes con groserías, gritos y humillaciones; para ella no hay trabajador que le sirva. Y lo mismo podemos decir de Norma Espinel. Otros miembros de la administración, como los señores Gonzalo Romero y Patricia Rodríguez, ingeniera del área de plantas madres, parece que la educación que recibieron fue para ser capataces.
Y a todos estos inmensos problemas, el comité sindical del sindicato patronal (Sinaltraflor), afiliado a Utracun, cuando de dialogar se trata a favor de los trabajadores, los directivos agachan la cabeza, siguiendo las órdenes de la empresa. Los asalariados de Jardines Bacatá esperamos que con esta denuncia que estamos haciendo hoy, la empresa y el sindicato patronal no sigan cometiendo esta cantidad de irregularidades que hasta hoy hay en nuestra querida empresa.