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Denuncias - Florecer Nº 17

En Flores Britania se comprueba la falsedad de los mandamases de Asocolflores

Esta empresa ubicada en Sopó, al norte de Bogotá, hace parte de las fincas propiedad de Rafael de Ureña, quien es miembro de la junta directiva de Asocolflores y que es dueño de Aposentos, Antares, Pueblo Viejo, entre otros cultivos.

Este señor engancha la mayoría de trabajadores a través de cooperativas, que él mismo crea, o de contratistas, a través de los cuales rebana los de por sí míseros sueldos de los trabajadores, como es el caso de las horas extras: el personal se tiene que quedar después de la jornada normal, pero este tiempo no se lo pagan en la nómina como extras sino que, como es el caso del desbotone de clavel con dos repasos, les ofrecen $41.000. Para sacar esta faena los trabajadores tienen que hacer extras todos los días, sábados hasta las cinco de la tarde y festivos; según los cálculos de algunos operarios, la tarea de octubre la terminarían entregando en diciembre, lo que quiere decir que ese dinero no recompensa ni la mitad de las extras necesarias.

De igual manera cambian los festivos por días ordinarios con el propósito de robarles el recargo del 75%. Engañan a los trabajadores diciéndoles que el contrato por cooperativa es igual al de empresa, que se tienen las mismas garantías, y, a la hora de la verdad, y sobre todo cuando los trabajadores se retiran o los despiden sin justa causa, creen que van a obtener indemnización, antigüedad y otros derechos, y mentiras de esto no aparece nada.

Es bueno recordar que Britania y Aposentos se hicieron famosas cuando, en 2004, a causa de la irresponsabilidad en el manejo de los químicos, causaron una grave intoxicación de casi 400 operarios.
El señor De Ureña y sus fincas son una prueba al canto de la hipocresía de Asocolflores, que, con sus supuestas políticas de protección social y ambiental, trata de engañar a los consumidores que cada vez están más pendientes de los atropellos en la floricultura colombiana.