Por Alejandro Torres
Un cambio profundo se está viviendo en la floricultura colombiana. Decenas de empresas, principalmente pequeñas y medianas, han cerrado sus instalaciones en los últimos años, mientras que sólo dan muestras de poder sobrevivir las ligadas a conglomerados en buena parte de capital internacional, que participan de prácticamente toda la cadena desde la producción hasta la distribución en los centros de consumo, básicamente de los Estados Unidos. Junto a esto crece el deterioro de las condiciones laborales y de vida de la inmensa masa de más de 100 mil obreros floristas.
El pasado 15 de mayo se realizó en las instalaciones de la CTC el Primer Encuentro Departamental de Cundinamarca por la Defensa de la Salud Pública. Al evento concurrieron delegaciones de la Unión de Trabajadores de las Flores, Untraflores, encabezada por su presidenta Aidé Silva; de Asonal Judicial, representada por Fabio Hernández, presidente nacional y Fredy Castellar, secretario de esa organización sindical; de Anthoc, en cabeza de Francisco Carrillo, presidente departamental; del Sindicato de Trabajadores del Hospital Militar, representado por su presidente Germán Hernández; de los comités de Facatativá, Zipaquirá y Girardot y delegaciones del grupo juvenil La Comuna y Notas Obreras. En el evento que sesionó desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde se presentaron informes sobre la grave situación que enfrenta la salud en los municipios que se hicieron presentes.